

ALEXANDER BECERRA O. - vlbecerra@hotmail.com
El turbio amanecer del siglo XX es el escenario de esta ambiciosa historia, que tiene como punto de partida a los trabajadores de una mina de carbón en el Reino Unido (Aberowen, para ser más exactos). La historia en sì, nos muestra a travès de pequeños nùcleos como se fueron ensombresiendo las relaciones en Europa en la preguerra y desde luego en la contienda misma. Son cinco familias, cuatro europeas y una norteamericana, las que pondrán el pellejo para construir este 'gigante' de 1024 páginas. Sus vivencias, su manera de sortear la vida, las dificultades y expectativas iràn dando forma no solo a este relato, sino a Europa y los movimientos que rompieron su tranquilidad. Es una historia realmente simple, donde las jerarquìas son las pistas para entender los dificiles momentos de la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, su complejidad radica en todo lo que se teje detràs de las palabras y los sìmbolos presentes en este primer acto de la trilogìa El Siglo. Para aquellos que disfrutan la Historia, es una buena manera de relajarse y recrear esos momentos que trazaron el curso del Nuevo Mundo. No recomendada para los amantes de los resúmenes. Conologìa 1911-1924.
ELSTDLE 13.01.2012

NO TENGO METAS. SOLO INTENTARÉ QUE MIS OJOS NO SE APAGUEN.

ALEXANDER BECERRA O.
La natilla y el buñuelo quitan tiempo, Aunque realmente es una forma tradicional de decir que llevaba treinta días desaparecido. Pero bueno, valió la pena. Me ocurrió algo muy particular con este libro de Laura Restrepo, la verdad no estaba dentro de mi bitácora, alguna vez lo tuve en plan de vuelo, pero le perdí el rastro, y eso es precisamente lo particular. Crei que el año lo cerraría con Miller y su Capricornio, pero de esas cosas que tiene el mundo de los libros, apareció quien es quizá, el único amigo que devuelve un libro. Llamémoslo el 'Hombre Aquél'. Siete años lo tuvo en su poder, siete años con Laura en su casa, encerrada en un closet tal vez, de manoseo en manoseo, sometida a la mirada de niños curiosos, de vecinos indecentes, fantasmas con rumbo errado. Esa fue la vida de mi libro en cautiverio. Hasta que llegó el Hombre Aquél. Tras un breve discurso y un par de preguntas sobre un cuento chino de qué para mí que significa la palabra pasión, me propuso el intercambio. O yo le contestaba a su pregunta o no volvía a ver a quien en ese momento aún era su rehén. Ya entenderán el final de esta negociación. Lo cierto es que Laura volvió a mis manos, volví a soñar con ella; esta vez no con un ángel guardian, ni con Barilioche, sino con Clipperton, su isla de la pasión: Un pedazo de tierra mexicano, que se convirtió en pretexto de una maravillosa historia, sobre las personas que alguna vez tuvieron la miserable tarea de cuidar de este pedazo de patria. Un relato (la verdad corto), en el que Laura nos enseña el significado de la palabra Pasión, con la que los descubridores bautizaron esta porción de tierra. Fueron años largos y tortuosos, en los cuales un puñado de hombres, bajo el mando de Ramón Arnaud, y valerosas mujeres, hicieron todo por sobrevivir. Al final solo ellas lo lograron, ya que la fiereza del mar se comió la valentía de sus hombres. La historia se desarrolla a principios del siglo XX, cuando México vivía también revueltas internas. Actualmente la Isla pertenece a Francia, según entiendo, De hecho, Arnaud y sus hombres pretendían defender la soberanía de Clipperton sobre los intereses europeos e incluso de Japón, según lo dijo alguna vez Ramón. No obstante, hay que decir que Laura también se mueve en el presente y su infatigable labor la lleva por pueblos mexicamos en busca de las familias de los sobrevivientes y de esos recuersdos que perduran, sobre Clipperton y sus tragedias. Después de leer el libro queda ese sabor de patria en la boca.... Muchas gracias al Hombre Aquél por haberme devuelto a Laura y por permitirme conocer la verdadera pasión.
Por ALEXANDER BECERRA O. vlbecerra@hotmail.com -Roger Casement, particular personaje el que Vargas Llosa nos presenta en esta, su última novela. Casement fue un irlandés que se atrevió a revelar los abusos, atropellos, injusticias, ignominias y cualquier forma de colonialismo, que bajo el disfraz progresista, europeos (patrocinados por la corona Británica) llevaron al Congo y la Amazonía. Desde luego a otros lugares también, pero la vida convulsa de Casement se balancea entre estos dos sitios, que por su riqueza natural fueron explotados hasta la saciedad.Sin embargo, Casement también tuvo la osadía de revelarse contra el Imperio Británico, y hacer alianza con Alemania, situación que no le fue perdonada, mucho menos en el alba de la Primera Guerra Mundial. Como toda buena obra de V. Llosa, la historia se desarrolla en paralelos remotos, con el factor tiempo de por medio. El presente es nada menos que un Casement en una celda de Londres, a la espera de milagro que salve su vida. Y es que necesitaba realmente de un milagro (condición que por desconocido procedencia, avisa en las primeras líneas que nuestro personaje está acabado) para salir vivo de allí.Las fuertes denuncias que hizo ante la comisión parlamentaria en su ‘Libro azul' lo pusieron de lado de la Corona, pero su cerrado nacionalismo, que le indicaba que Irlanda sufrió la misma explotación a manos de Inglaterra lo hicieron merecedor del escarmiento. La sociedad lo señaló en la cara, lo tildó de traidor, desprestigió a este hombre, que como cónsul hizo el trabajo que debía hacer, pero ahora se convertía en un enemigo potencial para los intereses británicos. Los informes del Congo fueron reveladores.I. El Congo. Relatos que no necesitan demasiada explicación, que por la condición de maldad que carga el hombre desde Java, cualquiera debe entender. Ningún desprevenido necesitará detalles de cómo cortar la mano de un negro congolés con un arma de apreciado filo. De cómo arrebatar mujer e hijos a un nativo como prenda de garantía para que su trabajo de recolección de caucho se cumpla a cabalidad. De cómo cortar una oreja a un niño congolés solo con el ánimo de saber cuánto tiempo lleva esta operación. Necesita explicación ese comportamiento. Quizá el factor ‘causa' debería ser estudiado, pero la ejecución no amerita igual trabajo. Debería ser denunciado este exterminio canceroso, y así lo hizo Casement."No es para esto que los europeos hemos venido a África", diría alguna vez. Fueron 20 años, algo más, menos... contando por miles estas mismas tragedias. Qué buen lugar para llevar la civilización resultó ser El Congo. La espera continúa y en la celda el excremento lentamente se convierte en el factor dominante. Gracias a dios es su propio excremento, eso puede hacer las cosas más llevaderas.‘El sueño del celta', un poema que ya lo inquietaba, como también lo inquietaban los congoleses bien formados.II. La Amazonía. Las diferencias entre la selva amazónica y el Congo no resultaron ser tan grandes. Porque debían serlo, al fin y al cabo la empresa para la cual fueron escogidas estas dos zonas era la misa: explotación, barbarie, engaño, violación, intimidación, desarraigo... Después de sus largos años en África Casement se embarca en una nueva odisea, donde las cosas que encuentra no son nada alentadoras. Su espíritu sigue cayendo, la realidad lo mortifica, lo lastima. Las marcas de los nativos se empiezan a convertir en sus marcas. La piel con las iniciales de Julio Arana lo lacera. Empieza un nuevo sufrimiento por las caucheras del Putumayo, esos límites entre Colombia y Perú... que mejor lugar para llevar el progreso. Al igual que en el ‘Continente Negro', en América reinaba el silencio y en especial el miedo para denunciar a los responsables de tanta crueldad. Fue una tarea ardua, primero encontrar quien señalara a los responsables, y luego, no menos dispendiosa, la tarea de comprobar a cada paso que daba, cuan ciertas eran esas denuncias. Tarea titánica en medio de esta espesa selva, que pese a todo, empezó a tomar forma. Si el Libro Azul era tenido en cuenta, el imperio de Julio Arana tenía los días contados, como también la Peruvian Amazon Company. "Estuvo ante la comisión el 13 de noviembre y el 11 de diciembre de 1912. Describió con precisión y sobriedad los que había visto con sus propios ojos en las caucherías: los cepos, el gran instrumento de tortura en todos los campamentos, las espaldas con las cicatrices de las flagelaciones, los látigos y fusiles Winchester que llevaba consigo los capataces (...) y el régimen de esclavitud, sobreexplotación y hambrunaa que estaban sometidos los indígenas". Era apenas una parte de los que sus ojos vieron bajo el inclemente ataque de insectos, víboras y enfermos en su viaje a la Amazonía."Con las lluvias y derrumbes, en pocos años no quedaría huella de esos campamentos donde la codicia y la crueldad humanas habían causado tantos sufrimientos, mutilaciones y muertes". Quizá lo único que extrañaba Casement era el calor humano. Esos adolecentes indígenas, inocentes de toda inocencia, cuyos cuerpos deseaba, extrañaba ahora. "En la oscuridad de su celda, suspiró, con deseo y angustia. Cerrando los ojos trató de resucitar aquella escena de hacía tantos años: la sorpresa, la excitación indescriptible, que, sin embargo, no atenuaba su recelo y temor, y su cuerpo, abrazando el del muchacho cuya verga tiesa sintió también frotándose contra sus piernas y su vientre".III. Irlanda.La mejor aventura estaba a punto de empezar. Paradójicamente no era a miles de kilómetros, sino en su propio país. En Irlanda, que desde su mente convulsa empezaba a florar como un país golpeado por el colonialismo inglés.Pero que trabajo perdido, que jugadas sucias lo tiraron a una celda a recordar con poco orgullo sus vanas intenciones. Casement nunca pudo ver su sueño cumplido, Irlanda seguiría siendo la misma que él conoció, y sus alianzas con Alemania, simplemente fueron el principio del fin, un salto al vacío, un suicidio."Años de sacrificio y empeño dedicados a Irlanda, perdidos sin remedio. Y él aquí en una cárcel inglesa, esperando el resultado de un pedido de clemencia que probablemente sería denegado. ¿No hubiera sido mejor morir allá, con esos poetas y místicos, pegando y recibiendo tiros?".Pese a los esfuerzos de algunos, la situación que lo enfrentaba con la corona no tenía marcha atrás. Su muerte era un paso inminente, el fin de una carrera acelerada por la reivindicación de los pueblos, el ocaso de la lucha por el significado de la libertad y la justicia. Que traidora había sido la vida, que resultado inesperado para una lucha que parecía tener sentido años atrás. Aunque en realidad los alemanes hicieron dudar a Casement. ¿Lo utilizaron los hombres del Reich? Fue un títere simplemente de los germanos?"Cumplo con el deber de comunicarle que esta mañana, 2 de agosto de 1916, el Consejo de Ministros del Gobierno de Su Majestad el rey se ha reunido, estudiado el pedido de clemencia presentado por sus abogados y que lo ha rechazado por unanimidad de votos de los ministros asistentes. En consecuencia, la sentencia del Tribunal que lo juzgó y lo condenó por alta traición se ejecutará el día de mañana, 3 de agosto de 1916, en el patio de Pentonville Prison, a las nueve de la mañana".Para Casement era el fin. Recibió la visita de su gran amiga, dos curas estuvieron con él en las últimas horas, pudo hablar con su carcelero y con alguien que pasó a la celda a tomar las medidas. La soga debería tener la resistencia que su cuerpo exigiera. Por su mente pasaron los sueños, las causas, los fracasos, el Congo, la Amazonía. Las canciones celtas que de niño apredió. Pero, por muy importante, eso no valía ya de nada, estaba muerto en Pentonville. <<Si contiene la respiración, será más rápido, sir>>. Le obedeció.
ELSTDLE 25.XI.11

ALEXANDER BECERRA O. - vlbecerra@hotmail.com
Una de las primeras novelas de este genio literario, escrita en 1982, y cae en mis manos casi 30 años despuès, pero no por ello pierde interès. Esta novela empezó a dar a Saramgo el lugar que le correspondìa dentro del panorama mundial. Algunos crìticos incluso la califican como una de las mejores novelas de la primer parte de la obra de ficciòn del nobel luso. 'Memorial del convento' nos recrea los tiempos en que se da la orden de construir un gran convento, por parte del rey Juan V de Portugal, en el siglo XVIII. No obstante, a la par corre la historia de Blimunda y Baltasar, particulares personas estos, que tienen en gracia ademàs de poderes demostrados de sobra, el haber conocido al padre Bartolomeu Lourenco de Gusmao, el 'padre volador', personaje de la historia universal, considerado como uno de los pioneros de la aviaciòn. asì que la contrucciòn de una passarola no serà la ùnica excusa para trabar de manera ardua a lo largo de esta novela. Siempre he creìdo que Saramago debe estar en lo alto de la montaña de los escritores crìticos de la religiòn, en este libro no perdiò oportunidad para remecer una vez màs los dèbiles simientos de una empresa en decadencia. Quienes no hayan empezado a leer con juicio a Saramago, este serìa un buen comienzo...
ELSTDLE 20.XI.11

A. BECERRA
No sé si fue un error empezar a leer a Naipaul por el final, es decir, tener el primer contacto con este escritor británico de origen trinitense, a través de su última novela publicada. La duda queda planteada, algunas reseñas instalan a 'Semillas mágicas' como una continuación de ' Media vida', categorización que no puedo entender aún; pero, lo que sí es cierto es que la riqueza del texto a veces desborda al lector, o debí hacer un camino antes de llegar hasta aquí. La lectura es amena, entretenida, algunas veces hasta aventurera, aunque siempre con un trasfondo reflexivo sobre el papel del hombre en su mundo, de la identidad que cada ser desarrolla, no en vano, la Academia le otorgo el Nobel con el argumento de plantear historia a partir del desararigo y los pueblos olvidados o 'invadidos', palabras más palabras menos. Esto queda planteado de tajo en SM, Willie Chandran, personaje reconocido de sobra por los lectores de Naipaul, decide dejar Berlin, para unirse a un gruplo de Liberación de la India, empujado por su hermana, activista en potencia. A partir de allí surgen una serie de situaciones que enfrenta a Willie con su propia historia, su identidad. Esta primera parte del libro lleva al personaje central por pueblos desolados y paisajes grises, detrás de una causa, que aún no sabe si es realmente la que busca. La segunda parte de la historia, nos lleva a Londres, donde Willie vivirá una historia muy diferente.
ELSTDLE 8.XI.11

ALEXANDER BECERRA O.
Con Infancia Coetzee nos conmovió, ahora con Juventud (la segunda cita autobiográfica, a la que sigue Verano) nos plantea las primeras dudas propias de un chico de 20 años que sale de su país y se enfrenta al monstruo industrial. Son noches enteras en Londres, reflexionando sobre el papel del hombre en una gran ciudad, sobre el trabajo en una gran empresa (IBM), sobre la poesía, la novela, el arte... Esas dudas empiezan a formar al hombre, al JM Coetzee de carne y hueso que no cree en el privilegio del poder. Desde luego que un despertar en Inglaterra representa algo más que reflexión, y es entonces cuando, con la elegancia de sus palabras, el Nobel sudafricano representa un papel ajeno en las artes amatorias, es él, pero se muestra tímido, distante, como si fuera otro. Una excelente novela, si se quiere llamar así.
ELSTDLE 28.X.2011.
