
ALEXANDER BECERRA O.
No voy a aconsejar ni a desaconsejar que lean este libro. Finalmente es un país de pocas ambiciones y la lectura no será nunca un tema obligado, menos para un viernes, a 24 horas del partido de la Selección Colombia, quedemos con el feisbuc y el tuiter y ya está, lo que sí quisiera comentar es el impacto que causó 35 muertos. En mí, que sí lo leí. Es una balacera de situaciones que llegan al corazón y a esa pequeña zona donde se instalan los recuerdos. Empieza a despertar, a llevarnos por bombazos sonoros, por viajes que cayeron en algún mar de cualquier color. Gracias a esa variedad de formas que hemos ido creaando, para matar y matarnos, el libro toma forma, sabor y olor. Es una delicia recordar en 500 páginas 35 años de una Colombia variopinta, amarga, dócil, impúber, que a todos nos marcó desde algún ángulo. Del 65 al 2000 algo queda adentro, un gol quizá, un muerto muy recordado, un crimen sin resolver, algo, algo, estoy seguro. Por lo menos el libro para mí fue tomar un álbum de fotos personal y dar un repazo, no creo que a todos nos ocurra lo mismo, quizá haya otros que tenían su mente en cosas más importantes, eso a mí no me interesa, lo que realmente me interesa es lo que en mí dejó. No recorrí el Quiroga, pero sí San Martín; nadie me dijo porque carajos un grupo llamado M-19 se tomaba una casa que parecía un palacio, pero sí recuerdo que el profe Quiroga me dijo en un maltrecho salón de la escuela Carlos Martínez: "Chino, váyase para la casa. Por qué profe, pregunté. Porque esté país se putió, la p... guerrilla se tomó el Palacio de Justicia". No conocí a Pablo escobar, pero sí recuerdo las caravanas paisas llorando su partida "Pablo, amigo, el pueblo está contigo", y las caras de asombro en Curití, donde ningún televisor quedó con vida esa noche. No fui a Armero, pero me acuerdo de Omaira y la foto que salió en El Espacio y me acuerdo también que en San Gil todos creimos que había llovido maizena. Fui a Cali en el 90, pero no me pasó nada. Esa es mi Colombia y este es mi concepto, ojalá no tuviera que hacer un resumen sino simplemente escribir cosas que amí tambíén me pasaron, pero para qué, somos un país de pocas ambiciones, pero de muchas historias, afortunadamente. Ojalá no haya que esperar otros 10 años para volver a escuchar a un país por el megáfono de Álvarez.
ELSTDLE 30.06.11
"Es una reconstrucción del país a partir de mí mismo":
SERGIO ÁLVAREZ


Escribe un comentario