ALAN BERDEX.

Este comenatrio puede resultar tan confuso como el libro mismo. No puedo pensar en participar de nuevo en este espacio, blog, club, como se llame, sin citar al autor, como principio de una tesis, o como excusa de presentaciòn. "Tenìa tan poca necesidad de Dios como Èl de mì, y con frecuencia me decìa que, si Dios existiera, irìa a su encuentro tranquilamente y le escupirìa en la cara". Que pretendìa Miller con estas maravillosas palabras. Sacar de casillas a la mojigata sociedad de su època, puede que asì fuera, y la verdad es que lo consiguiò. Su marginaciòn fue el trofeo de tan grandiosa obra, de su imaginaciòn sin lìmite, las bofetadas de razòn que sacudìan a Amèrica maldita y traicionera. Puede Miller descansar tranquilo. Por què y para què necesitar de un dios si el cerebro no se distanciaba màs de 15 centìmetros del ombligo. La mèdula estaba en los genitales y desde allì se pensaba, un coito era la revelaciòn de los mandamientos, una penetraciòn era el devenir divino... las mujeres que pasaron por su cama eran las M arìas modernas que dan su cuerpo a Josè en carne y hueso, esa era Miller, por qué tratar de encasillarlo hoy en grupos de razòn, si no era ese su argumento. Su identidad era simple y arriesgada, nadie la entendiò asì, por eso no debemos tratar de entenderla de otra manera. Asì està bien. Es como tratar de cambiar la muerte, cuando tiene un ùinico fin criminal, por què arrebatarle esa categorìa, es criminal, testaruda y radical, asì juguemos a lo contrario. No hay manera de cambiar a Henry Miller que en sus albores describiò su sociedad de los 30, 40 ... conforme a como se vive se escribe, la realidad es inalterable. Algùn escritor mexicano argumentò que no hay nada que supere la realidad, ni la misma literatura, y ahì està parte de la clave para entender a Miller, partir de la base de que todo lo que sucede es real y asì debe ser narrado... no quiero alargar màs este anillo de plutòn antidogmàtico. Quieto Miller en su tumba con sus putas jugando a la entrada, pero sin impedir el paso a las almas que querramos saludar a este santurròn.

ELSTDLE 1 FEB 2012